Perú, siglo XXI
El viernes por la noche, la televisión emitió unas imágenes que todavía me producen malestar y rabia...
No sé el título del reportaje pero yo lo llamaría Los olvidados, los que no tienen derecho a nada, no existen derechos para ellos y luego la gente malmete contra los que nos sublevamos con los que hablan de Derechos Humanos para los Simios, ¡mierda! hasta los monos del zoo, tienen mas derechos que aquellos niños.
Primera historia, niñas de doce y trece años, que su vida es fregar, limpiar, lavar y cocinar, niñas que sus padres entregan a gente de la capital que a cambio de hacer las faenas del hogar les dan estudios. ¡Mentira!, apenas saben leer y escribir porque pasan doce horas de esclavas de una patrona que ni las paga ni las quiere y a veces son sus parientes, Oliver Twist no vivía peor, en la Inglaterra del siglo XIX.
Segunda historia, familias enteras que acuden al Basurero de los Milagrosa esperar los camiones de la basura para reciclar todo lo que allí se suelta. Niños que comen la fruta que sale de las bolsas de basura, o recogen pantalones para después vestirse con ellos, niños que se encargan de separar los restos orgánicos no comestibles para llevarlos a las industrias que fabrican comida para animales, sepran las bolsas los papeles, los cristales, con el peligro que ésto último supone. Ese es su sustento y su alimento, el Vertedero de los Milagros, porque esa es la única oportunidad que tienen para "mejorar", yo diría no empeorar, su nivel de vida. Me sentó mal la cena y no fue por asco fue por auténtica rabia.
Y la continuación de esta segunda historia es todavía mas escalofriante, cuando de las granjas vecinas al caer la tarde, sueltan a los cerdos para que se alimenten en el basurero, y es entonces cuando cerdos y hombres pelean por las sobras.
Solo las caricias y los juegos de un padre para con su pequeño, minutos antes de la llegada de los camiones, ya te encogía el corazón, porque desgraciadamente, era el único momento del día que posiblemente tenían los dos para amarse.